En contra de lo que decían –y continúan diciendo- los mensajes mediáticos, es mentira que el gobierno de Rajoy tenga el mandato popular para acometer más recortes en materia social y laboral. Además, los resultados obtenidos por el PP son producto de un hecho notable y que no se debe olvidar: una ley electoral tramposa, diseñada para favorecer el bipartidismo y marginar a las fuerzas políticas de izquierda. Si el actual sistema político español contara con con una ley electoral justa, una persona un voto, el PP difícilmente hubiera obtenido la mayoría absoluta, e IU, en vez de contar con sus actuales 11 diputados, hubiera superado con toda seguridad los 20.
España no ha girado a la derecha, pero tras el último ciclo electoral (autonómicas, municipales y generales) el Partido Popular detenta un poder institucional sin precedentes: tiene 186 diputados, entorno a unos 4000 alcaldes, gobierna en 11 autonomías (en breves 12 con Andalucía) y ha obtenido una victoria electoral en 43 de un total de 50 provincias. Esta acumulación de poder institucional esta siendo utilizado por el PP para impulsar múltiples políticas con el objetivo de establecer en el Estado espanyol un paradigma socio-económico nítidamente neoliberal. Se profundiza, de esta manera, en la ruptura del “Estado social y democrático de derecho” sobre el que supuestamente se debía organizar la sociedad española, y que a pesar de no ser este el modelo que los y las comunistas desearíamos, tal ruptura debe entenderse com un retroceso en las condiciones de vida y trabajo de la clase trabajadora.
Semejante escenario encontramos también en Catalunya, donde CIU ha resultado ser la fuerza política más votada en el último ciclo electoral. A diferencia de lo que los grandes medios conservadores decían, los resultados no reflejan ninguna hegemonia política y social de CIU, como tampoco que Catalunya haya girado hacia la derecha, como tampoco significa que la sociedad catalana desee más recortes sociales. Ello queda desmentido, de nuevo, analizando los resultados no por el nombre de escaños, sino por el porcentaje de voto obtenido. Respecto a las autonómicas del 2006, el número de votos hacia CIU crece menos de un 5%, del mismo modo que el PP pasa a tener un 5,9% de los votos en 2006 a un 7,2% en 2010.
Para poder entender la complejidad de los resultados debemos remarcar diversos hechos que resultan esenciales en el actual escenario político español. Se trata, por un lado, de la intensa mobilización de la derecha (tanto catalana como española) y, por el otro lado, el predominio del eje Catalunya-España, el discurso nacionalista a fin de cuentas, sobre el eje izquierda-derecha, en el debate político catalan. A nivel general debe remarcarse la absencia de propuestas concretas para hacer frente a la crisis, como era de esperar, de las dos fuerzas políticas mayoritarias, PSOE y PP. Además, estas útlimas elecciones también han constatdo el agotamiento del proyecto socialdemocrata, provocando el desplome electoral del PSOE y el PSC.
La mobilización de la derecha española y catalana se da previemente a los comicios electorales (de hecho, la mobilización ha sido permanente) y se debe entender como la reacción a las políticas impulsadas por los anteriores gobiernos de la Generalitat (Tripartit y Entesa) y por el gobierno “socialista” de Zapatero. Si bien es cierto que las políticas impulsadas en materia de derechos civilies por parte de la Generalitat y el gobierno central, además de otra políticas (Memoria Historica, reparación de las víctimas del franquismo, etc.), pueden considerarse desde nuestra ópitca como insuficientes y débilies, ahora, y desde un punto de vista más amplio, podemos constatar que estas mismas políticas acrecentaron la reacción de las fuerzas más conservadoras. Muestra de ello ha sido la fuerte campaña por parte de la Iglésia, y todo el tejido social vinculado de alguna manera a esta institución y al PP, además los grandes medios de comunicación conservadores, en repulsa a las políticas impulsdas desde estos gobiernos en las materias indicadas.
En Catalunya, los medios conservadores han jugado un papel crucial en augmentar el sentimiento anti-español en el seno de la sociedad catalana. Ejemplo de ello son las campañas mediaticas llevadas a cabo por parte de TV3, Catalunya Radio y La Vanguardia con motivo del Estatut de Autonomia, primero por la demora del Tribunal Constitucional, y después, con los importantes recortes al mismo. El dicurso nacionalista-conservador impulsado por sectores de la sociedad catalana han retroalimentado el discurso nacionalista españolista, hecho que ha comportado que el debate político entorno a derecha-izquierda quede diluido y se desplaze hacia el eje Catalunya-Espanya.
Otro ejemplo del predominio del eje Catalunya-Espanya sobre el eje derecha-izquierda en el debate político se puede observar en el polémico debate acerca del déficit fiscal de Catalunya y la financiación de la Generalitat (y la propuesta de Concierto Económico de CIU como solución). Tal debate no es más que una deformación interesada de la realidad, donde se mezclan diferentes debates y que lleva consigo, como ya han expuesto diferentes expertos en esta matéria, a graves errores conceptuales. Se trata, sin duda, de aprovechar tal debate para obtener reditos politicos.
Frente a la ofensiva de la derecha conservadora, las supuestas fuerzas políticas de “izquierda” han visto dismiunir su influencia política y social. La “izquierda” política no ha sabido contrarestar la mobilización de la derecha. Por un lado, en Catalunya econtramos a ERC que ha contribuido al auge e intensificación del discurso nacionalista, que decide aliarse desde cierto tiempo con el nacionalismo conservador, eludiendo, así, a un posible gobierno con el resto de fuerzas a la “izquierda” de CIU que evite precisamente que esta última fuerza gobienre en Catalunya.
Siguiendo en Catalunya, hemos visto como el PSC ha perdido casi la mitad de sus votos des del 2006 hasta el 2010. La base electoral socialista catalana ha identificado al PSC con la políticas anti-sociales del PSOE. Este hecho, sumado a la incapacidad de ofrecer un proyecto convincente para la cidadania con el gobierno del Tripartit y la Entesa, ha llevado a que por primera vez en la historia en unas elecciones generales CIU haya superado en número de escaños al PSC.
Sin duda el eclipse del eje derecha-izquierda por el discurso nacionalista es a las fuerza políticas conservadoras a quien más beneficia. Así, queda desplazado del debate político las cuestiones que más interesan y afectan al conjunto de la clase trabajadora, omite el conflicto de clase, posibilita la hegemonia del discurso conservador y facilita la llagada al poder de las fuerzas políticas de derecha.
Por otro lado, el auge del discurso nacionalista-conservador da pie a que se intensifique el discurso mas identitario y xenofobo por parte de las fuerzas neofascistas. Este hecho es consecuencia del contexto o clima político que propicia el al discurso más identitario, provcando una disgrgación de la conciencia de clase del conjunto de trabajadores y trabajadoras. La ciudadanía, y de forma muy especial, la clase trabajadora se ve perjudicado por ello, y pasa a tener como referente político el elemento identitario en vez del elemento de clase. Un claro ejemplo, es el progresivo arraigo de fuerzas políticas com Plataforma per Catalunya (PxC) entre la clase trabajadora, aspecto que ha quedado reflejado en el aumento de votos y poder muncipa de PxC, y el aval de muchas de sus políticas y postulados por el Partido Popular de Catalunya.
Así mismo, y anivel más general da pie a que formaciones nacionalistas-liberales como UPyD cojan más fuerza, como se ha podido constatar en las últimas elecciones generales. UPyD ha obtenido grupo parlamentario propio y supone la aparición de una fuerza “mediana” a nivel estatal con serias posibilidades de convertirse en un futuro en una fuerza clave para la gobernabilidad del Estado español.
El debate político entorno al eje Catalunya-España o, en terminnos más generales, el debate centrado en el modelo de Estado, no finalizara tras las eleccions, es más, es muy probable que se sostenga en el tiempo obviando las cuestiones que afectan de forma más directa y grave a las condiciosnes de vida y trabajo de la clase trabajadora. La visión del modelo de Estado centralista del PP se intensificara con motivo de la crisis económica. Más concretamente, el objetivo “santo” de la reducción del déficit público traera consigo la pretensión de una recentralización mayor del Estado para un control més efectivo de los niveles del déficit de las CCAA, así como el seguimiento del cumplimiento del objetivo en en la reducción del mismo. A la intensifiacación del debate nacionalista y de modelo de Estado es muy probable que también contribuya Amaiur. Si bien es cierto que los siete diputados obtenidos son una buena noticia y representan la capacidad de influencia social y electoral de la izquierda abertzale, esta por ver si esta formación priorizara el discurso nacionalista o, por lo contrario, se sumara a las reivindicacions de corte mas soci-económicas de otras fuerzas como la Izquierda Plural.
Si bien es cierto que desde hace más de una década se venía observando el agotamiento del proyecto socialdemócrata del PSOE, en estos últimos años las contradicciones han aumentado para esta fuerza política. Por una lado, las políticas económicas impulsadas des del gobierno central, sobretodo des del inicio de la crisis económica, reflejan el abandono de cualquier tipo de pretensión de lograr una salida social de la crisis actual del capitalismo. En la campaña electoral este hecho ha pesado mucho, y el programa presentado por Rubalcaba para concurrir a las generales no ha representado ningun cambio sustantivo respecto a la tarea de gobierno de Zapatero. Todo ello ha sido castigado en la urnas. El PSOE sufre el mayor desplome electoral desde la elecciones de 1936: pierde 59 diputados (pasando de 169 a 110), que representa un 28,6% menos de los votos respecto a las elecciones generales del 2008.
El PSOE sufre una deriva ideológica desde hace décadas, pero es desde los últimos años en que más se constata este hecho. Muestra de ello es la incapacidad del PSOE en su 38º Congreso de repensarse a sí mismo y su nula capacidad en la tarea de reflexionar sobre los límites y la viabilidad en el actual marco político del proyecto socialdemócrata. La tarea, pues, resulta inverosímil: ellos mismo han sido parte activos en el diseño del marco político y económico del que ahora son rehenes. El PSOE ha apostado fuerte des del inicio en la construcción del actual marco europeo, y de forma más general, han sido los gestores y han propiciado hasta sus últimas consecuencias el actual orden neoliberal, y consecuentemente su crisi. La actual etapa neoliberal del capitalismo, la grave crisis económica producida por el mismo sistema y la pérdida de soberanía nacional en favor de la Troika (BCE, FMI y UE) y las grandes multinacionales, tampoco han sido motivos suficientes para un debate en profundidad por parte del PSOE. En lugar de ello toda la atención se ha centrado sobre la elección de la secretaría general, y sobre algunos debates menores (teniendo en cuenta el actual contexto) como el Concordato con la Santa Sede.
Finalmente, cabe destar positivamente los buenos resultados obtenidos por “La Izquierda Plural”. Esta candidatura estaba compuesta por Izquierda Unida i 12 formaciones de àmbito no estatal (Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Chunta Aragonesista, Socialistas Independientes de Extremadura, Batzarre, Federación Los Verdes, Gira Madrid-Los Verdes, Els Verds País Valenciá, Opcio Verda-Els Verds, Canarias por la Izquierda, Partido Demócrata y Social de Ceuta e Iniciativa por El Hierro). Esta candidatura és fruto de la política unitaria de aquellas organizaciones situadas a la izqueirda del PSOE y se presentava en 50 de la 51 circunscripciones. Obtuvo 1.680.810 votos(6,92%) y 11 diputats. A pesar de estos buenos resultdos, se puede constatar una gran dificultad para recoger los votos que pierde el PSOE por su izquierda. De hecho, Izquierda Plural solo obtuvo 710.864 votos más de los que obtuvo izquierda Unida en 2008 a pesar de que el PSOE perdió 4.315.455.
A Pesar de su modesto aunque positivo resultado, la Izquierda Plural està llebando a cabo una actividad parlamentaria coherente que contrasta con la oposición de baja intensidad del Partido Socialista. La oposición frontal a la ley de saneamiento del sector financiero es un claro ejemplo de ello. Además, también ha impulsado iniciativas parlamentarias tan relevantes como un recurso de constitucionalidad contra la reforma laboral y una proposición para crear 2,8 millones de empleos en tres años a partir de una inversión pública de 40.000 millones de euros y la limitación de la jornada laboral a 35 horas semanales.
Joves Comunistes considera acertada y consecuente la acción política llevada a cabo el grupo parlamentario “La Izquierda Plural”. Sin embargo, consideramos que la lucha contra la ofensiva del capital sobre las fuerzas del trabajo debe desarrollarse más allá de las Cortes Generales. Es necesario seguir organizando las luchas sociales en aquellos sitios donde la contradicción capital-trabajo se manifiesta con más fuerza: los centros de trabajo, los centros de estudio y los barrios. Debemos ser capaces de articular un movimiento amplio que permita pasar a la ofensiva. Éste no puede, en ningún caso, desligarse de la lucha política que desarrollan nuestros compañeros desde el grupo parlamentario, ya que ésta resulta insuficiente en un contexto de mayoría conservadora en ambas cámaras.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada